La llamada “celulitis”, corresponde en realidad a una alteración de la piel y el tejido celular subcutáneo que técnicamente denominamos Paniculopatía edemato-fibro-esclerótica (PEFE). Es decir, se trata de una patología que afecta a todas las capas de la piel (paniculopatía), con retención de líquidos (edema), alteración de las fibras conjuntivas (fibrosis) y endurecimiento de los tejidos (esclerosis).

Canon de Kalón. Celulitis Dra PellicerSe trata de un proceso benigno pero de curso crónico, y en su desarrollo y evolución influyen muchos factores.

Factores predisponentes:

Herencia, factores genéticos (es muy rara en mujeres de raza negra o asiáticas y es más frecuente en mujeres mediterráneas)

Dieta (rica en hidratos de carbono y pobre en proteínas)

Estrés (por exceso de catecolaminas que favorecen la lipogénesis)

Sedentarismo

Hábitos tóxicos (tabaco, alcohol)

Fármacos (como los anticonceptivos)

Desequilibrios hormonales (pubertad, menopausia)

Canon de Kalón. Piel de naranja

¿Cómo se produce?

Existe una alteración de la microcirculación (los pequeños vasos sanguíneos y linfáticos que rodean a las células grasas) que causa una salida de líquido y otras sustancias que inundan los espacios que existen entre las células (edema).

Al mantenerse esta situación se produce una fibrosis alrededor de las células grasas y se dificulta su función normal haciendo que crezcan de tamaño. Estas células grasas se agrupan en micronódulos rodeados por fibras conjuntivas. El aumento progresivo de tamaño de las células grasas (hipertrofia adipocitaria) y la proliferación de fibras conjuntivas empeora la microcirculación y el cuadro va progresando hasta formarse macronódulos visibles.

Celulitis. Punto Vital

El signo clínico más evidente es un aspecto acolchado de la piel, la denominada “piel de naranja”.

Clínicamente, podemos dividir la “celulitis” en:

Grado I: La piel aparece lisa tanto al estar de pie como tumbada, pero al pellizcarse aparece la “piel de naranja”. La paciente nota esta alteración al estar sentada o al realizar determinados movimientos como contraer los glúteos.

Grado II: Existe una “piel de naranja” visible de manera espontánea al estar de pie, que desaparece al tumbarse.

Grado III: La “piel de naranja” es evidente tanto de pie como tumbado. Se observa una retracción significativa de la superficie cutánea.

La irregularidad de la piel es sólo un signo de la celulitis, que suele acompañarse de otros síntomas como pesadez de piernas, edemas, calambres, hematomas ante mínimos traumatismos… Es frecuente la existencia de dolor en las regiones afectadas de carácter espontáneo o a la palpación, así como alteraciones de la temperatura local (piel fría).