Durante años, fui empresaria del sector textil. Recuerdo aquella época llena de prisas, de dolores de cabeza, ansiedad, cambios de humor… Vivía en un estrés continuo, mis jornadas laborales eran interminables. Llegaba a casa agotada, solo tenía ganas de meterme en la cama. Mi marido y mi hija desatendidos y los amigos abandonados. Cuando me llamaban para quedar no tenía fuerzas, mi vida era: trabajo, trabajo y trabajo.

EstrésUn día me di cuenta que iba a ser la más rica del cementerio. Y allí… ¿Para qué sirve el dinero? Tomé cartas en el asunto y decidí traspasarlo. Pensé que era mejor invertir en mi salud que en el negocio. Deje de fumar, empecé a ir al gimnasio, a comer bien, en definitiva, a llevar unos hábitos de vida saludables. Vivir sin ansiedad y sin estrés. El cambio fue radical.

Hay momentos en nuestra vida que pueden provocarnos angustia. Perder a un ser querido, un divorcio, una mudanza, un despido producen estrés. Los problemas, las enfermedades crónicas, el trabajo, las prisas del día a día, también lo provocan. Si mantenemos durante mucho tiempo esta situación podemos llegar a enfermar. Ante situaciones de estrés el hipotálamo manda señales nerviosas y hormonales para crear una alarma. Las hormonas encargadas en controlar la situación son la adrenalina y el cortisol. La adrenalina hace que el corazón se acelere y aumente el ritmo cardiaco. El cortisol liberado en pequeñas dosis puede ser positivo, pero si perdura, puede afectar a la salud.

Estos son algunos de los síntomas:

  • Cansancio, ansiedad, preocupación continua, mente hiperactiva…
  • Tensión muscular en cuello y hombros con dolor y rigidez.
  • Tensión muscular en la mandíbula.
  • Dolores de cabeza.
  • Respiración agitada, latidos cardiacos más acelerados.
  • Sudoración en reposo.
  • Insomnio.
  • Ataques de pánico.
  • Alteración del apetito (ansiedad por comer o perdida de apetito).
  • Problemas digestivos (colon irritable, ardor en el estómago…)

Si padeces alguno de estos síntomas acude sin falta al médico. Dependiendo del grado de estrés el especialista te dará medicación y recomendará que modifiques tu estilo de vida.

El tabaco y el alcohol incrementan el nerviosismo.

Gestionar el estrés.

Hay muchas herramientas para gestionar el estrés. Tu puedes elegir la que mejor te vaya. Recuperar el equilibrio emocional es imprescindible.

  • Practicar yoga, taichí, Pilates o hacer minfulness pueden ayudarte.
  • Recuperar el equilibrio emocional es imprescindible.
  • Aprender a respirar. Llevar una respiración consciente, puede mejorar la ansiedad.
  • Bajar el ritmo de trabajo.
  • Cada día dedicar un rato para pensar. Así podrás planificar tu tiempo. Haz una cosa detrás de otra.
  • El ejercicio físico es fundamental. Con el deporte se liberan endorfinas ( también llamadas hormonas de la felicidad).
  • Aprender a priorizar y a decir “NO”.

Kalón- consejo

Si tienes oportunidad de hacer algún curso de minfulness, te lo recomiendo. Yo voy a empezar uno el día 16 de enero. No se si quedarán plazas todavía. Si no puedes ahora, te aconsejo que lo hagas más adelante. Se que hacen más a lo largo del año. Te paso el enlace de Punto Vital por si te interesa. La practica de mindfulness te ayuda a gestionar el estrés. Meditar es fundamental para dar un respiro al cerebro. La clave para que funcione: practicar, practicar y practicar.

La conexión cuerpo–mente, es fundamental para controlar tus emociones.

No te preocupes por tonterías.

Es importante tener amigos con quien compartir tus angustias. Ser introvertido no te ayudará.

Aprende a compartir y a escuchar.

Si tu estrés es emocional apóyate en las personas que quieres. Procura distraerte. El tiempo lo cura todo.

¡¡Se feliz!!