Aunque hace algunos años no se sabía mucho sobre ellos, los iluminadores están ganando cada vez más adeptas. No es para menos, ya que gracias a esta nueva tendencia ‘beauty’ logramos que nuestro rostro parezca más saludable, vital y jugoso.

Tras su aplicación, podemos conseguir que nuestros pómulos parezcan más elevados, nuestra nariz más estrecha o nuestros labios más voluminosos. El secreto reside en los contrastes que conseguimos con la aplicación de luz en determinados puntos de nuestro rostro. Para lograr este efecto de ‘buena cara’ instantáneo, debes elegir el iluminador más acorde a tu tipo de piel, valorando no solo el color, sino también la textura más conveniente para ti

¿Qué tono de iluminador te conviene?

Champán

Es el tono más sutil y delicado en lo que se refiere a iluminadores para el rostro. Está pensado para pieles muy blancas, “de porcelana”, propias de las mujeres rubias o pelirrojas. Con este tono se logra una ligera iluminación, suficiente para realzar la belleza de una piel diáfana y aportarle cierto tono perlado.

Dorado

Perfecto para pieles que tengas un tono medio. Con este tono se consigue un aspecto saludable con una pincelada de rayos de sol. Ya sea en un champán dorado o rosa dorado, son los colores más apropiados para pieles mediterráneas.

 

Texturas de corrector

Existen un sinfín de iluminadores en el mercado, generalmente presentados en formato lápiz, que son los más idóneos para aplicar en la zona de los ojos, en formato crema, que proporcionan una aplicación muy sencilla en barbilla, cuello y escote, y en formato polvo, para muchos expertos son los más prácticos ya que pueden ser aplicados en cualquier área del cuerpo.

Iluminador en crema. Fuente: NARS

Iluminador en crema. Fuente: NARS

En la imagen de cabecera puedes ver algunos de mis preferidos, en formato lápiz utilizo el Touché Éclat de Yves Saint Laurent, disponible en cuatro tonos diferentes. En formato crema me quedo con el de Nars, aunque cuenta con cuatro colores diferentes, yo prefiero el “Copacabana” porque es el más discreto y puede ser aplicado en todo el rostro o en zonas más concretas. En formato polvo apuesto por los emblemáticos Météorites, un producto de culto que fue creado en 1987 por Guerlain.

Iluminador en polvo. Fuente: GUERLAIN

Iluminador en polvo. Fuente: GUERLAIN

Fue el primer iluminador presentado en polvos sueltos, perfectas perlas multicolores con un inconfundible olor a violeta. ¿Por qué las recomiendo? Porque cada color actúa de determinada manera sobre el rostro, dando como resultado un cutis perfecto: el rosa ‘refresca’ el rostro, el verde atenúa las rojeces, el blanco ilumina la piel, el malva atrae la luz y el nácar y el dorado hacen que estés resplandeciente.

guerlainTras su lanzamiento en 1987, muchas marcas han tratado de imitarlos sin éxito. Los Météorites representaron una revolución en el mundo de la cosmética y, en la actualidad, siguen fabricándose de la misma manera, incluso siguen envasando las perlitas a mano, con las cantidades exactas de cada color.