¿Es un estado emocional? ¿Es una actitud? ¿Es algo que todos luchamos por conseguir y solo tenemos en pequeños momentos? ¿Existe? Imagino que si has leído alguno de mis post, habrás observado que siempre termino diciéndote: ¡¡Se feliz!!

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Aunque tengo claro que no soy nadie para darte consejos, creo que la felicidad es algo que todos deseamos conseguir. A lo largo de la historia, filósofos y personas célebres, han hablado sobre esta palabra clave para toda la humanidad: ¡¡FELICIDAD!! Según Wikipedia es una emoción que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Pero… ¿Nos proponemos las metas adecuadas para ser felices? ¿Somos conformistas o insaciables?

Probablemente, si estás leyendo esto es porque tus necesidades primarias están más que cubiertas. Está claro que el concepto “felicidad” para cualquiera de nosotros es diferente al de de muchísimas personas del mundo que pasan hambre o tienen graves problemas de salud.

Creo que somos infelices porque tenemos ambición de demasiadas cosas materiales. Parece que felicidad sea sinónimo de confort, de calidad de vida… Nunca estamos satisfechos y siempre queremos más. Somos “insaciables”. Lamentablemente esto nos lleva a la infelicidad. En definitiva: “la pescadilla que se muerde la cola”.

A lo largo de mi vida las expectativas sobre la felicidad han ido cambiando. Cuando era más joven, quería tener éxito en el mundo empresarial, una buena posición económica… ¡¡Que ilusa!! Trabajaba tanto para aspirar a cosas materiales que no me daba cuenta de que era infeliz porque no tenía tiempo para disfrutar de lo que realmente quería. Acababa tan cansada que cuando llegaba a casa solo quería meterme en la cama para descansar. Mi familia y los amigos abandonados. Hoy en día mis aspiraciones son totalmente diferentes. He cambiado la vanidad profesional y el dinero por algo que no se puede contabilizar. Te garantizo que soy ahora mucho más feliz que hace unos años. Para mi la felicidad es: “salud, disfrutar de mi familia, de los amigos y… hacer lo que realmente me gusta”.

Gracias a ti, me he dado cuenta de que me gusta escribir, documentarme para poder contarte cosas que mejoren tu vida y la mía. Creo que una de las claves para ser feliz es pensar en el aquí y ahora. Incorpora Mindfulness en tu vida.

“Solo existen dos días al año que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”.

           (Dalai Lama)

Hace poco hice un curso sobre “El poder de la mente” impartido por la periodista Sagrario Sáiz para aprender técnicas de relajación, mejorar la calidad de vida, eliminar el estrés…”

Quiero compartir contigo cosas que Sagrario nos enseñó:

Alfabeto emocional

El doctor Juan Hitzig estudió las características de algunos longevos saludables y concluyó que, más allá de las características biológicas, el denominador común de todos ellos radicaba en sus conductas y actitudes.

“Cada pensamiento genera una emoción y cada emoción moviliza un circuito hormonal que tendrá impacto en las 5 trillones de células que forman el organismo” explica.

Las conductas “S” serenidad, silencio, sabiduría, sabor, sexo, sueño, sonrisa, promueven secreción de “Serotonina”.

Mientras que las conductas “R” resentimiento, rabia, rencor, reproche, resistencia, represión, facilitan secreción de “coRtisol” una hormona coRRosiva para las células que acelera el envejecimiento.

Las conductas ”S” generan actitudes ”A” ánimo, amor, aprecio, amistad, acercamiento.

Las conductas “R” por el contrario generan actitudes “D” depresión, desánimo, desesperación, desolación.

Con solo aprender este alfabeto emocional lograremos vivir más tiempo y mejor, porque la “mala sangre” (mucho cortisol y poca serotonina) deterioran la salud, posibilitan la enfermedad y aceleran el envejecimiento. El “buen humor” en cambio es la clave para la “longevidad saludable”

 Kalón-consejo

 Memoriza el alfabeto emocional.

Tu decides vivir tu vida. Aprende a quererte. Potencia tus habilidades.

Cambia la palabra casa por hogar. Allí, con los tuyos está tu refugio, lleno de serenidad, de paz y armonía. Esto te dará fuerzas para afrontar lo que te depare la vida. Recuerda que la vida no siempre es justa.

Busca siempre el lado positivo. Disfruta de las pequeñas cosas, eso te hará crecer como persona.

Gandhi dijo una vez: “la felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”.

Somos lo que pensamos.

Como el buen humor es clave para tener una longevidad saludable, a partir de hoy, terminaré mis post diciéndote:

¡¡Sonríe y se feliz!!