¿Os habéis fijado que en nuestro día a día vamos acelerad@s? ¿Cuántas veces hemos pensado “¡necesito relajarme! ¡Que bien me vendría un fin de semana en un balneario!”? (Masajes, sauna, jacuzzi…). O también “¡Tanto estrés me va a matar, quiero desconectar!”