¿A quién no le gustaría tener las piernas de Irina Shayk o Elle McPherson? Largas, esbeltas, tonificadas… Siempre se ven depiladas, broceadas y perfectas. No tienen un gramo de celulitis, ni flacidez. Pero la realidad es otra, el 85% de las mujeres de todo el mundo tienen celulitis. Para tener unas piernas perfectas hay que aprender a valorar lo que tenemos. Conocer nuestras limitaciones, ver nuestros puntos fuertes y saber sacarles partido.